En situaciones convencionales de enseñanza-aprendizaje, la
presencia de las TIC no supone grandes transformaciones. Sin embargo, estos
nuevos medios son integrados en los modelos existentes enriqueciendo el proceso
educativo en dos direcciones: el acceso a la información y la explotación de
las redes como medio de comunicación. Por un lado, podemos encontrar infinidad
de ejemplos de información disponible que puede ser útil y adecuada para
distintos niveles y situaciones de formación: Imágenes de otros lugares de la
tierra, documentos, grandes bases de datos, materiales didácticos preparados en
otras latitudes, experiencias educativas que despertaran el conocimiento de los
niños y ampliara su alcance de conocimiento.
Por otro, las TIC pueden ampliar los horizontes de nuestras
escuelas al dar la oportunidad a los alumnos de entrar en contacto con
compañeros de otros lugares, de otros países, a la vez que una visión más
amplia del mundo y de su realidad, etc. De este modo contribuye a lo que
conocemos como aprendizaje colaborativo desde el momento en el que facilita
intercambiar y compartir información.
En gran medida estos usos todavía no han llegado plenamente
a nuestras aulas, y ello debe tener consecuencias en la política de
equipamiento e infraestructuras, pero también en profesores y alumnos. En el
diseño de los nuevos ambientes, de las nuevas aulas, lo fundamental no es la
disponibilidad tecnológica, también debe atenderse a las características de los
otros elementos del proceso instructivo y en especial al usuario del
aprendizaje. No son los mismos usuarios (no presentan las mismas necesidades de
aprendizaje, las mismas motivaciones, la misma independencia, situaciones
laborales y profesionales, las mismas condiciones y disponibilidades, etc.), o
no pretenden los mismos aprendizajes, los que aprenden desde el hogar, que los
que lo hacen desde el puesto de trabajo o en un centro educativo convencional.
Lo verdaderamente importante es la utilización de una variedad de tecnologías
de la comunicación para proporcionar la flexibilidad necesaria para cubrir
necesidades individuales y sociales, lograr entornos de aprendizaje efectivos,
y para lograr la interacción de estudiantes y profesores.
Sus funciones en la educación: La "sociedad de la información" en
general y las nuevas tecnologías en particular inciden de manera significativa
en todos los niveles del mundo educativo. Las nuevas generaciones van
asimilando de manera natural esta nueva cultura que se va conformando y que
para los docentes conlleva muchas veces importantes esfuerzos de formación, de
adaptación y de "desaprender" muchas cosas que ahora "se hacen
de otra forma" o que simplemente ya no sirven.

No hay comentarios:
Publicar un comentario